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miércoles, 17 de junio de 2009

D´Elía: “El gobierno es un animal de dos cabezas”

Relajado, desde su despacho en Pueyrredón 19, con los pies sobre el escritorio y envuelto en una paz interior que sorprendería a cualquiera, Luis D’Elía no vacila al manifestar su incondicional lealtad al oficialismo. “¿Diferencias con el Kirchnerismo? Ninguna.”,contesta el dirigente de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) luego de lanzar una sonrisa irónica y de tomarse unos minutos para repasar su respuesta.





En vísperas de las elecciones, el incondicional aliado del matrimonio nos habla sobre la estrecha relación que mantiene con Nestor y Cristina Kirchner.

Les dejamos una parte del audio de la entrevista para que no sólo los seduzcan las palabras al leerlas, sino también al escuchar la voz cantante del piquetero Luis Délía.









¿Quién es mejor Néstor o Cristina?
El kirchnerismo es un animal de dos cabezas. Cada uno aporta lo suyo. Cristina es una mujer brillante, talentosa, muy formada y Néstor es un brillante conductor, un tipo con mucha firmeza y mucha audacia como no teníamos hace 50 años. Hay que animarse a tocar los fondos privados de pensión y el negocio de los banqueros que manejan la televisión y la radio.
En este país poder y gobierno eran dos cosas distintas. Gobernar no implicaba tener el mando. Por primera vez después de 50 años quien tenga el gobierno también va a tener el poder económico. Ese es un cambio enorme.


Pero esa fusión de poderes (político y económico), ¿no tendría que estar en el estado?
No. El gobierno es el chofer y el estado es el coche que hay que conducir, que no es ni bueno ni malo; depende del gobierno, de su chofer, que lo puede llevar al infierno como (Carlos) Menem o transportarlo a una democracia como la de Kirchner, como la que podemos disfrutar hoy.




Stephanie Hindi y Florencia Mancedo

martes, 26 de mayo de 2009

Los pobres obedientes de Santa Bernardina del Monte

Imaginemos un pueblo obediente, que confíe en sus autoridades, que no cuestione las decisiones impuestas, ni tampoco las debata: simplemente las cumpla porque el gobierno lo dice. ¿Existe? Sí, en ficción hay- o había- un pueblo “respetuoso de las disposiciones de la autoridad”.



En el cuento de Leo Masliah, “Santa Bernardina del Monte”, el narrador describe un pueblo que poco se cuestiona acerca de las decisiones de las autoridades y solo se limita a cumplirlas. El gobierno dispuso que a la cero hora del día 25 todos los habitantes debían atrasar su reloj una hora para marcar las 23. Los ciudadanos, “respetuosos de las disposiciones de la autoridad”, se prepararon llegada la ocasión y cada vez que en su reloj veían la hora cero movían nuevamente las agujas y convertían las 12 de la noche en las 11. ¿Cómo termina el cuento? Un pueblo bueno, cumplidor, ingenuo, acaba siendo fusilado y asesinado por aparentemente querer transgredir las normas establecidas.

El narrador nos presenta una situación en la que hay un pueblo obediente, pasivo, y receptor del orden establecido. Pero por suerte, Masliah construyó una situación utópica imposible de lograr. Porque si existiese una sociedad en la que no se cuestionen las decisiones, en la que no se indaguen las propuestas, en la que no se pregunten los motivos, en las que no se pongan en discusión las ideas y los supuestos y en las que no se permita el intercambio de opiniones acabaríamos todos aniquilados. Y en el cuento, eso está a la vista: “Lo único que se necesita para que triunfe el mal es que los hombres buenos no hagan nada”, diría el pensador político irlandés, Edmund Burke.



Stephanie Maia Hindi

lunes, 20 de abril de 2009

Pirateando al transformismo

Un día a Don Antonio Gramsci “se le encendió la lamparita” y pudo ofrecer un poco de luz a la triste oscuridad que lo rodeaba y lo aislaba del mundo cotidiano. De repente se le ocurrió un nuevo término para caracterizar a la vida italiana desde 1948: el transformismo. Y comenzó a escribir. Y los cuadernos de la cárcel, se hicieron famosos, trascendieron. Pero ¿habrá imaginado el tano que hoy, en el siglo XXI, sus ideas continuarían haciendo ruido?

Buenos Aires. Año 2009. Bienvenidos a la era de los Kirchner. Bienvenidos a una época en la que las clases dirigentes continúan absorbiendo y cooptando a los intelectuales orgánicos de otros sectores, quienes de este modo consiguen conservar y hasta fortalecer su liderazgo, aún cuando su ideología haya sido aniquilada. En otras palabras, bienvenidos a una piratería del viejo transformismo.

Cómo es costumbre, a la Argentina le gusta copiar elementos de la vida europea, entonces ¿para qué perderla? No le fallemos a las tradiciones impuestas durante la época de Roca, y pongamos en escena al piquetero (ahora, ex) Luis D´Elía. Quizás le habrán pedido un minuto de silencio, porque hace mucho no lo vemos ni lo escuchamos enojado en algún medio de comunicación defendiendo a la presidenta de los argentinos, pero su incondicional lealtad al oficialismo, no desapareció. Y a medida que pasa el tiempo, crecen las relaciones carnales. Y así, se intercambian puestos por represión de ideologías… Por favor de pié para darle un aplauso al intelectual absorbido por el matrimonio.


Stephanie Maia Hindi